

ESTATAL
8 sep 2026
• El obispado exhorta a las autoridades a concluir obras hidráulicas y pide a la población mantener viva la solidaridad frente a futuras emergencias.
A cinco años de la tragedia del 6 y 7 de septiembre de 2021, la Diócesis de Tula lanzó un firme llamado a las autoridades de los tres órdenes de gobierno y a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para que no se normalice la emergencia.
En su mensaje oficial, titulado “Nunca solos, siempre juntos”, el IV Obispo de Tula, Mons. Juan Pedro Juárez Meléndez exigió pasar de los anuncios a los hechos.
“Tula no puede vivir cada temporada de lluvias con miedo. Urgen obras hidráulicas concluidas y con mantenimiento real, no solo anunciadas”, señala el documento.
La Diócesis pidió específicamente: manejo transparente de las presas con enfoque humano y no solo técnico, con avisos oportunos y coordinados a la población, atlas de riesgo actualizados y vinculantes, reubicación digna y apoyos efectivos para familias que viven en riesgo inminente y conclusión y mantenimiento real de obras hidráulicas del río Tula.
El pronunciamiento subraya que lo ocurrido en 2021, donde el agua alcanzó hasta dos metros en el centro de Tula, dejó 14 pacientes fallecidos en el Hospital del IMSS No. 5 y la afectación de miles de personas, no fue solo un fenómeno natural.
“Fue la suma de una lluvia atípica, sí, pero también de decisiones humanas: la falta de mantenimiento y regulación del río Tula, el desfogue de presas sin aviso suficiente y coordinado a la población, la ocupación de zonas de riesgo sin planeación y la ausencia de un sistema de alerta temprana que realmente llegara a todos y de protocolos claros de Protección Civil”, indica el documento.
La Iglesia enfatizó que señalar estas causas “no es buscar culpables para dividir, es tomar conciencia de asumir las responsabilidades para no repetir”, y recordó que la protección de la vida no puede estar subordinada a otros intereses.
El mensaje concluye con una oración por los difuntos y por las familias que aún no terminan de recuperarse.
Otro de los municipios que se vio seriamente afectado fue Ixmiquilpan en donde tuvieron que desalojar el Hospital Rural No. 30 IMSS-Bienestar, también hubo daños en centros turísticos, la unidad deportiva y el parque Benito Juárez.
